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martes, 12 de febrero de 2013

El País y las perversas expresiones de la crisis capitalista en Europa

El pasado 24 de enero, el mundo pudo verificar una vez más la espiral de decadencia en que ha caído el periodismo hecho por las grandes corporaciones mediáticas, en su enfermizo afán de hacer campaña en contra de líderes revolucionarios como el presidente Chávez, y al mismo tiempo para tratar de atraer la atención en un contexto de grave crisis económica viene afectando sus más preciados intereses.

Se trata de la reciente publicación por parte del diario El País (Grupo Prisa) de una imagen de un hombre entubado que hicieron pasar por el presidente Hugo Chávez, y que generó un revuelo y una condena general que no cesa. El episodio conviene no olvidarlo, y que lo consideremos un ejemplo más del grado de perversión a que ha llegado esta “prensa”, como brazo mediático ―un tipo de brazo político― del sentido común y los más caros intereses del capitalismo metropolitano, hoy en crisis.

De todo lo que se ha dicho y sugerido, queremos ahora destacar dos elementos fundamentales. El primero de ellos y el más obvio, es que el hecho forma parte de la campaña internacional permanente que este tipo de transnacionales mediáticas ha impulsado en los últimos años en contra del presidente Chávez y la Revolución bolivariana, echando por tierra toda ética periodística y limpiándose el de atrás con sus “hermosos” manuales de estilo. Queremos recordar esto enfatizando que no es la primera vez que diarios de trayectoria como El País incurren en una suciedad de esta naturaleza, y que tampoco será la última. Su “hermoso” manual de estilo ha sido pisoteado ya muchas veces, sobre todo en este contexto de cambio de época y de segunda emancipación de Nuestra América, a propósito del aniversario del nacimiento de Martí.

En segundo lugar, esta aberración periodística ocurre en una de las peores situaciones económicas por las que han atravesado varios países de Europa. Baste decir que más del 40% de la juventud española, profesional y en edad productiva, está desempleada y que el suicidio se ha elevado a primera causa de muerte en este país, otrora destino preciado de muchos latinoamericanos. Los ajustes que ha venido implementando el gobierno de Rajoy, como siempre ocurre en estas crisis, han afectado a los más pobres aunque no solo a ellos. Incluyamos a los jóvenes, a los inmigrantes, a los débiles, a los “poco competitivos”, a los que perdieron sus casas y quedaron igualmente endeudados y un largo etcétera. Por supuesto, la grave crisis ha hecho que grandes empresas privadas dedicadas a la información, como El País, haya despedido en los últimos meses a decenas de sus trabajadores.

Así las cosas, es este el contexto donde El País publica la grotesca foto, la cual expresa una clara intención política, de un lado ―a propósito de las cínicas declaraciones de su director en las que este reconoce que la publicación no fue una equivocación―, y de otro una intención amarillista clásica, orientada a vender más lectores a los anunciantes de un diario que decidió convertirse en una letrina periodística. 

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