Aún debe andar preguntándose cómo camina una mujer después de haber hecho el amor. Y con esa interrogante amanecemos de bala, como él, pero también de nubes y de sueños. Víctor Valera Mora, el Chino, nació en Trujillo el 25 de septiembre de 1935. De su infancia se sabe poco. Pero no es difícil imaginarlo contemplando el cielo y volando papagayos, corriendo libre a través del verdor...
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sábado, 3 de octubre de 2015
sábado, 25 de julio de 2015
Feria del Libro de Caracas: escritores conversaron sobre el libro, la lectura y la escritura. +Videos
Este viernes, en el marco de la VI Feria del Libro de Caracas, la cual arrancó con todo en los espacios del Parque Los Caobos y la Plaza de los Museos, 8 escritores de amplia trayectoria se reunieron en la sala César Rengifo para conversar en torno al tema de la lectura y la escritura.
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viernes, 26 de junio de 2015
Marcelo Colussi: ¿Qué es eso del arte popular?
El arte fue, históricamente, un producto destinado a pequeñas minorías, a las elites dueñas del poder y a iniciados. Con la llegada del capitalismo y su gran producción masificada, en el siglo XX también pasa a ser una mercadería más para consumir. Surge así el arte de masas, la producción artística en serie dedicada a la gran muchedumbre de consumidores..
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viernes, 1 de mayo de 2015
Daniel Córdova: ¡Viva el teatro! ¡Viva el arte!
El pasado domingo 26 culminó de forma muy exitosa la IV edición del
Festival Internacional de Teatro de Caracas. Sin duda, otro punto a
favor en la gestión del alcalde capitalino Jorge Rodríguez, quien ha
puesto especial empeño en el impulso al arte y la cultura..
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viernes, 24 de abril de 2015
Amaury González: Tributo a Galeano, auténtico escritor híbrido latinoamericano
Eduardo Galeano fue un gran escritor, pero para ser un gran escritor hay que ser, entre otras cosas, un gran lector, un apasionado de los libros y la lectura, un militante de las letras y una persona que ha logrado “detectar” y seguidamente ingresar a la dimensión divina del lenguaje..
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sábado, 18 de abril de 2015
El mensaje más bello de Eduardo Galeano
¿Qué tal si deliramos por un ratito?
¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones...
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¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones...
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lunes, 13 de abril de 2015
Eduardo Galeano, otro gran escritor que se fue, pero que se queda
Esta mañana nos abandonó físicamente el gran escritor uruguayo y nuestroamericano, Eduardo Galeano. Muerte sorpresiva para los que no sabíamos que estaba enfermo y que tenía una semana internado en un centro de salud, el pensador nos deja un brillante legado literario..
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sábado, 24 de enero de 2015
El poeta romántico Lord Byron dijo esto sobre las mujeres ¿Estás de acuerdo?
El pasado 22 de enero se cumplieron 227 años del nacimiento
de George Gordon Byron, mejor conocido como Lord Byron, escritor y poeta inglés
considerado uno de los más importantes y versátiles del Romanticismo, y que influyó notablemente en los autores románticos del siglo XIX, en gran medida
por el carácter de sus héroes o antihéroes.
De su extraordinaria e inconclusa obra, Don Juan, extraemos
el siguiente poema, donde el poeta daría cuenta del “espíritu femenino”:
¡Cosa rara es un
hombre; pero más rara aún la mujer! ¡Cuántos torbellinos hay en su cabeza!
¡Cuántos abismos profundos y peligrosos en su corazón y en todo su ser! Su
voluntad, ahora sea esposa o viuda, ahora virgen o madre, cambia lo mismo que
el viento; aquello que ha dicho o ha hecho, nada tendrá que ver con lo que dirá
o hará luego… Todo esto es muy viejo, y sin embargo, es siempre nuevo.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Cualquiera puede ser bueno, lo difícil es ser justo
El Comandante Chávez, se rebeló contra las cúpulas de la Cuarta República y llegó posteriormente al poder para saldar una inmensa deuda social, para hacer renacer a una Patria de sus cenizas; para luchar por la justicia social siempre necesaria para alcanzar la Paz, en un país signado por una violencia producto de sucesivas injusticias históricas. Pero, el noble espíritu de cristiano misionero del militar del pueblo no se esperaba una reacción tan furibunda de las cúpulas tradicionales y su parentela de oligarcas.
Indistintamente de cómo empezó todo, de la filiación de Chávez por la propuesta de la llamada Tercera vía y de su posterior radicalización hacia el socialismo del siglo XXI, la llamada Revolución bolivariana ha sido ante todo un proceso orientado a lograr la justicia social. Y para lograrlo, Chávez tuvo la voluntad y los cojones de hacer una revolución dentro de la antigua PDVSA; de rescatar a la bastante venida a menos OPEP y de poner la nueva ola de ingentes ingresos petroleros al servicio de su legítimo dueño: el pueblo de Venezuela. Esto, sin excluir a los “locoven” que siempre se llevaron la torta completa.
La Revolución en Venezuela, comenzó cuando Chávez se preguntó, como bien lo recordó no hace mucho Aristóbulo Istúriz, si valía la pena gobernar Venezuela sin tomar el control de PDVSA y sus recursos. Lo hizo, y de ahí en adelante, el proceso ha sido golpe y contragolpe, posturas polarizadas que generaron una esquizofrenia mediática donde el pueblo venezolano en su conjunto se vio notablemente afectado. Frente al depravado libertinaje simbólico desatado en este marco, en algún momento el ideal de justicia se confundió o se vio desplazado por la bondad. Ser eficiente para la tarea, lo justo y necesario, dejó de ser lo importante, lo prioritario, dando paso a la lealtad, que pasó a ser lo bueno, lo deseable.
Y como dijo el poeta Víctor Hugo “Es cosa fácil ser bueno, lo difícil es ser justo”. No dudo de la pretensión de justicia que animó siempre la fibra más profunda del Comandante Chávez, y aunque no es nada nueva la idea, cabe recordar que en la idea de igualdad pervive una esencial injusticia, particularmente en una idea como la de igualdad, por lo general mal entendida. “De cada quien según su capacidad, a cada cual según su necesidad”, reza una divisa clásica del pensamiento socialista en la que podríamos ver, dependiendo del contexto, justicia o bondad. Ahora bien, si yo digo “De cada quien según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, una suerte de variante de la idea anterior, estamos en presencia de una idea que, más que pretender ejecutar una política “bondadosa”, pretende ser justa.
El debate sería interesante y arduo, y más aún en nuestras sociedades caribes de la diversidad cultural, pero bien podríamos decir que el Comandante Chávez fue más bueno que justo, talvez porque eso era lo que dictaba la necesidad, el contexto. Consciente de su finitud y de cosas que solo él y Dios sabrán, Chávez quiso ser generoso y magnánimo hasta el final, enarbolando el amor como principio político. Desde la perspectiva económica, esto se expresó en la profundización del carácter rentista de la economía y de la persistencia de sus nefastos correlatos culturales, principales enemigos de toda sociedad productiva capitalista o socialista.
La situación está allí, en forma de crisis y oportunidad. En tal contexto, creemos que el presidente Maduro ha asumido el desafío, el reto formidable de enseriar un poco la pea rentista y ejecutar políticas orientadas hacia la justicia, hacia el esperar de cada quien según su capacidad y dar a cada uno de acuerdo a sus esfuerzos, con las excepciones de siempre, que siempre las hay y las habrá.
Separar el grano de la paja, comprender los gustos, actitudes, vicios y virtudes de todo un pueblo y cambiar lo que tenga que ser cambiado, conocer y saber interpretar las consecuencias de los nuevos paradigmas emergentes, las ideologías al uso y la necesidad de mantener la Paz; transformar una economía de precios “estructuralespeculativos” en una de precios justos, es una lucha por la justicia que puede calificarse de cualquier cosa menos de fácil.
Se trata de un problema ético-político, de reconocimiento del otro, de valores y de criterio, de madurez política e intelectual pero también emocional. Así, la organización, será una de las claves para el crecimiento, la actividad que permitirá producir más y mejor, justi-preciar, conocer mejor y valorar lo que tenemos.
Seamos buenos, sí, pero seamos justos.
@maurogonzag
Indistintamente de cómo empezó todo, de la filiación de Chávez por la propuesta de la llamada Tercera vía y de su posterior radicalización hacia el socialismo del siglo XXI, la llamada Revolución bolivariana ha sido ante todo un proceso orientado a lograr la justicia social. Y para lograrlo, Chávez tuvo la voluntad y los cojones de hacer una revolución dentro de la antigua PDVSA; de rescatar a la bastante venida a menos OPEP y de poner la nueva ola de ingentes ingresos petroleros al servicio de su legítimo dueño: el pueblo de Venezuela. Esto, sin excluir a los “locoven” que siempre se llevaron la torta completa.
La Revolución en Venezuela, comenzó cuando Chávez se preguntó, como bien lo recordó no hace mucho Aristóbulo Istúriz, si valía la pena gobernar Venezuela sin tomar el control de PDVSA y sus recursos. Lo hizo, y de ahí en adelante, el proceso ha sido golpe y contragolpe, posturas polarizadas que generaron una esquizofrenia mediática donde el pueblo venezolano en su conjunto se vio notablemente afectado. Frente al depravado libertinaje simbólico desatado en este marco, en algún momento el ideal de justicia se confundió o se vio desplazado por la bondad. Ser eficiente para la tarea, lo justo y necesario, dejó de ser lo importante, lo prioritario, dando paso a la lealtad, que pasó a ser lo bueno, lo deseable.
Y como dijo el poeta Víctor Hugo “Es cosa fácil ser bueno, lo difícil es ser justo”. No dudo de la pretensión de justicia que animó siempre la fibra más profunda del Comandante Chávez, y aunque no es nada nueva la idea, cabe recordar que en la idea de igualdad pervive una esencial injusticia, particularmente en una idea como la de igualdad, por lo general mal entendida. “De cada quien según su capacidad, a cada cual según su necesidad”, reza una divisa clásica del pensamiento socialista en la que podríamos ver, dependiendo del contexto, justicia o bondad. Ahora bien, si yo digo “De cada quien según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, una suerte de variante de la idea anterior, estamos en presencia de una idea que, más que pretender ejecutar una política “bondadosa”, pretende ser justa.
El debate sería interesante y arduo, y más aún en nuestras sociedades caribes de la diversidad cultural, pero bien podríamos decir que el Comandante Chávez fue más bueno que justo, talvez porque eso era lo que dictaba la necesidad, el contexto. Consciente de su finitud y de cosas que solo él y Dios sabrán, Chávez quiso ser generoso y magnánimo hasta el final, enarbolando el amor como principio político. Desde la perspectiva económica, esto se expresó en la profundización del carácter rentista de la economía y de la persistencia de sus nefastos correlatos culturales, principales enemigos de toda sociedad productiva capitalista o socialista.
La situación está allí, en forma de crisis y oportunidad. En tal contexto, creemos que el presidente Maduro ha asumido el desafío, el reto formidable de enseriar un poco la pea rentista y ejecutar políticas orientadas hacia la justicia, hacia el esperar de cada quien según su capacidad y dar a cada uno de acuerdo a sus esfuerzos, con las excepciones de siempre, que siempre las hay y las habrá.
Separar el grano de la paja, comprender los gustos, actitudes, vicios y virtudes de todo un pueblo y cambiar lo que tenga que ser cambiado, conocer y saber interpretar las consecuencias de los nuevos paradigmas emergentes, las ideologías al uso y la necesidad de mantener la Paz; transformar una economía de precios “estructuralespeculativos” en una de precios justos, es una lucha por la justicia que puede calificarse de cualquier cosa menos de fácil.
Se trata de un problema ético-político, de reconocimiento del otro, de valores y de criterio, de madurez política e intelectual pero también emocional. Así, la organización, será una de las claves para el crecimiento, la actividad que permitirá producir más y mejor, justi-preciar, conocer mejor y valorar lo que tenemos.
Seamos buenos, sí, pero seamos justos.
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lunes, 8 de diciembre de 2014
Algunos Bares Notables de Buenos Aires + imágenes
Este es el café La poesía, localizado en San Telmo, un barrio lleno magia y color donde la calle Defensa se convierte cada domingo en la famosa feria de San Telmo. Al inicio del deambular, notará de inmediato el olor a frutas, incienso y cuero. En el cruce con la calle Chile, está nuestro café.
viernes, 5 de diciembre de 2014
Zapato 3 mandó a follar a la gente en el Suena Caracas
El Festival Latinoamericano de Música "Suena Caracas"está dejando huella. Para cuando escribo estas lineas, la fiesta musical ha sido disfrutada presencialmente en las plazas y teatros dispuestos para él, por alrededor de 800 mil personas.
Aún quedan tres jornadas de conciertos, por lo que se avizora que para el lunes 8 la cifra superará ampliamente el millón de espectadores, toda vez que bandas como El Gran Combo de Puerto Rico serán las encargadas de cerrar el histórico show, este domingo.
Los amantes del buen rock de siempre, convendrán conmigo en que una de las mejores presentaciones del festival fue la de la agrupación Zapato 3, cuyos temas trazan historias de amores y desamores intensos, depravación sexual, poesía exaltadora de inolvidables experiencias, mujeres vampiras y vitalidad desbordante.
"Ok mi Caracas querida, los quiero ver a todos rugiendo", lanzó Carlos Segura iniciando el toque, bien entrada la noche en la Plaza Diego Ibarra. Llegado el momento de la clásica "Pantaletas negras", el líder de Zapato aprovechó para mandar al público a portarse mal, a practicar la cópula milenaria luego de tan mágica fiesta musical.
Sexo y Rock, una vieja fórmula surgida en los años dorados de la Contracultura, las multitudinarias movilizaciones contra la guerra y la práctica libre del sexo como gesto de solidaridad y afirmación de la Paz y la vida. Nada tan oportuno en nuestras sociedades con tanta gente amargada por ahí; nada como la liberación de las energías físicas y psíquicas reprimidas para que el orgasmo cumpla su importante función, como diría el polémico W. Reich.
También me llamó la atención que finalizaran el toque con una canción como "Hermana", cuyo estribillo reza "mañana me iré, muy lejos de aquí". Pero, suponemos que eso es lo de menos, visto el show en su conjunto.
También me llamó la atención que finalizaran el toque con una canción como "Hermana", cuyo estribillo reza "mañana me iré, muy lejos de aquí". Pero, suponemos que eso es lo de menos, visto el show en su conjunto.
sábado, 22 de noviembre de 2014
Ascensión, muerte y resurrección en el Barolo
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| El palacio Barolo, edificio ecléctico alusivo a La Divina Comedia, del Dante. |
Crucé el umbral del Palacio Barolo, acaso el edifico más interesante de la Buenos Aires monumental. La última vez, me había limitado a captar sus formas eclécticas desde alguna esquina de la Av. de Mayo. Había leído que el arquitecto Mario Palanti era un discípulo del Dante, y que el edificio era alusivo a La Divina Comedia. También, que en Montevideo habían erigido al hermano del Barolo.
El día anterior había hecho mi reserva por teléfono, antes de entrompar la calle. Después de dar mi nombre, compré mi ticket a la joven de la taquilla. Llevaba un sombrero negro que le lucía muy bien, y se lo dije. Se mostró receptiva, simpática. Resultó que el palacio tiene su propio vino, sus anécdotas, su misterio. En pocos minutos empezaba la visita guiada hasta la cúspide de la estructura, de 100 metros de alto por los cien cantos de la obra, y de 22 pisos por los 22 capítulos que estructuran el impresionante poema del Dante. Cada columna, detalle, forma, tiene un significado y guarda alguna relación con la excelsa pieza literaria; nada es casual entre el piso y las bóvedas de ese palacio. Flores de liz en la punta de las manecillas del ascensor grande, señales de la masonería a la que el empresario Barolo y el arquitecto Palanti estaban vinculados.
Sobre el hermano uruguayo del Barolo había charlado hacía pocas semanas con el compañero Miguel Guaglianone, desde la Casa de las Primeras Letras Simón Rodríguez, en Caracas, lugar que nos reunió en varias oportunidades durante este singular año; especial por lo duro, por lo vertiginoso de las transiciones, reacomodos y repliegues. Cuando aparece la incertidumbre, cuando se siente que todo recomienza y los hechos convalidan las viejas críticas, la estética, más que un refugio, se convierte en oportunidad para seguir creando desde la magia profunda de la belleza, aprovechando la riqueza de los personajes circundantes.
Así como Virgilio lleva al Dante, y con el al lector, por un recorrido espiritual simbólico desde los 9 círculos infernales hasta el paraíso, pasando por el purgatorio, quien decida dejarse guiar por el templo de la Av. de Mayo deberá entender que será conducido desde “el infierno”, la planta del edificio, hasta el paraíso, el poderoso faro que volvió a iluminar a la ciudad con la llegada del bicentenario, ubicado en la cúspide de la torre.
Una visita mística, puedo decir. Un paseo interesante que sugiere que vivimos en un infierno del que solo podemos salir por breves interregnos, mientras mantenemos la lucha por una mejor sociedad o cuando ascendemos al faro del palacio, desde donde se siente la respiración de la hermosa la grande, y se puede divisar el río plateado. Calvino (Ítalo), decía que el infierno no era algo que, como el paraíso, podía venir después de la muerte, sino que el averno era el conglomerado de los hombres y mujeres que hacían la vida cotidiana del mundo. Calvino era de la opinión de que existían dos maneras de no quemarse con esas llamas: hacerte parte del infierno hasta el punto de no sentirlo y dejar de verlo, o buscar y asociarte con todo aquello que no sea hades, y que seas capaz de encontrar en medio de los caminos del mundo moderno, empedrado de tecnologías al servicio del carretero.
Ascendí por los ascensores y escaleras del Barolo hasta el estrecho paraíso, un faro que te puede dejar tieso con un pase de corriente, por lo que recomiendan no tocarlo. Allí nos sentamos siete ocho personas, escuchando al joven Virgilio, cuya charla tenía duplicada en el idioma inglés. Allí sentados, todos vimos la ciudad del bajo en un día normal, una aglomeración moderna que, como muchas o todas, pueden ser llamadas “infernales”, aunque puedan ser también ciertos purgatorios y cielos abiertos al paraíso. Guaglianone, dirigió por mucho tiempo el barómetro de la geopolítica internacional, fue premio nacional de crítica de arte y leyó con avidez las Crónicas de la Ciudad del Bajo; perteneció, sin duda, al contingente de los que rehusaron siempre aceptar las líneas del infierno. Por buscar espacios libres de su tormento y tratar de liberar otros más, fue perseguido por sus furibundos gorilas
La noticia de su muerte me llegó esa mañana. Lamenté no estar en Caracas para despedirlo, pero desde el paraíso del Barolo lo saludé, tratando de extender la mirada hasta el faro del palacio erigido en la capital de su patria natal.
@maurogonzag
viernes, 5 de septiembre de 2014
Cerati, puede que no haya certezas, solo un lago en el cielo
“Comunicamos que hoy en horas de la mañana falleció el paciente Gustavo Cerati como consecuencia de un paro respiratorio”, decía el parte médico de Gustavo Barbalace con el que lanzaba la noticia de la muerte de una de las más brillantes estrellas del pop-rock argentino y latinoamericano.
Después de más de cuatro años en estado de coma profundo tras un ACV que sufrió después de ofrecer un concierto aquí en Venezuela, el fundador de la entrañable banda Soda Stéreo falleció a las 9 de la mañana de ayer jueves, en momentos en que se encontraba solo, dijo su médico, quien detalló que en los últimos días su estado “no mostraba un decaimiento particular” sino que se mantenía estable.
Muchos son los recuerdos que deja en Venezuela del fundador de un trío que desde sus inicios atrapó a toda una generación con un estilo pop y una estética que comenzó emulando a bandas inglesas como Echo and The Bunnymen o The Cure, y que fue creciendo y evolucionando hasta convertirse en una super banda de gran originalidad e indiscutible liderazgo en el universo del pop-rock de la región. El teatro Mata de Coco en Chacao, el autocine de El Cafetal y el legendario Poliedro de Caracas, fueron algunos de los recintos donde cientos de miles deliraron con la pasión de sus acordes.
Desde su temprano encuentro con Caracas, varios fueron los reportajes que dejaron plasmadas algunas de las peripecias de Gustavo y los soda, empezando por las escapadas nocturnas de la banda para pasear de incógnitos por la ciudad. En una de esas, Cerati hace acopio de la Avenida Libertador por arriba y por abajo y de la presencia de la imponente montaña hacia el amanecer. También, son conocidos los “paseos inmorales” que el compositor se lanzó por algunos locales de Bello Monte, Sabana Grande y Las Mercedes en las noches interminables de las giras por Latinoamérica -con la banda y después como solista- que siempre lo trajeron hasta esta, la también ciudad de la furia.
Recuerdo una entrevista que concedió a finales de los noventa, cuando se lanzaba en solitario con el disco Bocanada, en la que opinó que los venezolanos estábamos en una situación musical adelantada. Y es que, el Cerati no podía entender como en los locales de moda de la ciudad, en los buenos y en los no tan buenos, se pasaba de la salsa al rock y luego al merengue y de nuevo al rock como si se pasara de un tango a una milonga. “En Buenos Aires, si entras a un local de salsa es de pura salsa, si es rock es sólo rock, pero aquí ocurre que en un mismo local te mezclan salsa con rock, dos géneros aparentemente inmezclables”.
Así somos. En fin, el hecho trascendente es que recordaremos su última Bocanada, desde Buenos Aires a Caracas, porque le brindó a millones de personas confort y música para volar, canciones de amor amarillo y canciones animales que nos dicen que siempre es hoy en las ciudades de la furia, donde sacando fuerza natural podemos alcanzar el lago en el cielo. Porque, no deja de ser cierto que el silencio no es tiempo perdido y que la poesía es la única verdad.
Ahora estás iniciando un nuevo viaje a en ese plano con el que siempre te conectaste con tú música ligera y galáctica, y desde este lado nos parece escucharte, diciendo Ahí vamos.
Publicado el 4 de septiembre en PoderenlaRed.com
Foto: Clarín.com
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Cadena nacional y ráfaga de disparos en Plaza Venezuela
Los principales impresos de la ciudad habían amanecido titulando que Maduro anunciaría hoy los cambios en el Gabinete, la imperiosa transformación del Estado, ese gran monstruo propietario de la renta petrolera que le pertenece a todos los venezolanos. Al término de una reunión con algunos compañeros del medio y de la lucha, hacia el atardecer, terminé en Chocolate con cariño conversando sobre ideología, libros y política con el poeta Romero.
Que si la agresividad de la ciudad, que si el fascismo
rebrotando en un sector de la clase media y la rebelión de unas masas llenas de
vitalidad que lo quieren todo y lo quieren ahora, que consumen y se quejan, que
van al cielo y van llorando. Chávez dejó una sociedad despierta, grupos
sociales con expectativas de realización de sueños y aspiraciones, legítimos
aunque también de opio. El poeta Romero me dice que un amigo psiquiatra le ha
asegurado que la violencia estructural, en el corto plazo solo puede combatirse
con represión. Pero no represión como plomo a discreción, sino como la
articulación inteligente de medidas preventivas disuasorias. Le digo que me
parece que Rodríguez Torres está haciendo el trabajo y el poeta me responde que
por ahí van los tiros, pero que había que apretar más esas tuercas de la patria
segura.
No habíamos terminado el vasito de papelón cuando se fue la
luz. La vaina era más que un parpadeo, porque el pana del local estaba
recogiendo sillas. Llegamos a algunas conclusiones precarias sobre temas que
talvez merecen un tratamiento más detenido aderezado con un par de cócteles
espirituosos. Caminamos hasta la estación Capitolio y me despedí del poeta.
Llego a la estación Plaza Venezuela. Veo a dos guardias del pueblo que parecen
regañar a dos muchachos. Uno de ellos le responde al guardia que revisa su
bolso y no de buena manera. Unos metros más allá esta otro grupo de militares,
de los que usan el chaleco fosforescente. Impera el orden y la tranquilidad,
son las siete treinta, más o menos.
Me aproximo a las escaleras mecánicas de la salida que da
hacia el hotel President, y veo a tres o cuatro personas que miran hacia arriba
como perplejos, dos de ellos señalan y parecen especular sobre algo. Llego y
hago lo propio, y como no se escucha ni se ve nada fuera del paisaje normal de
un día cualquiera, subo. Pero el olfato me dice y me advierte. Al llegar al
lobby de la estación noto que todo está pelao. Hubo algún episodio criminal y
se llevaron a alguien preso, me dije. En una de las esquinas, dos hombres
jóvenes hablaban frenéticamente. Uno de ellos señalaba la esquina donde está el
perrocalentero, haciendo gestos aparatosos de espectacularidad. Cruzo la calle,
y al pasar frente a la cola de los autobuses Yuruani, noto que toda la gente
mira medio atónita hacia el mismo punto.
Las diversas colas de gente tienden a atestar esa parte de
la acera, por lo que opté por caminar
por los espacios del mercadito que se extiende paralelo a la acera. Ahí, en uno
de los locales de ropa, sentada en algún objeto de madera o aluminio, con su
bebé en brazos, veo a una amiga de los Altos Mirandinos. De una le pregunto si
pasó algo y me pregunta que si no escuche los disparos. Le dije que vi unos
movimientos raros pero que no alcancé a escuchar nada. Lisbe me dice que fueron
ráfagas de tiros, que estos los lanzaron desde la esquina y por la calle
paralela, esa donde está el edificio Inon, un oscuro trecho donde algunas
parejas aprovechan para hacer el amor en vehículos con vidrios negros y estacionados
con disimulo, y que ha sido escenario de violentas persecuciones y encuentros
entre bandoleros urbanos que necesitan cerrar algún negocio.
Lisbe está nerviosa, su bebé duerme en sus brazos. Frente a
nosotros, se alza la sede del Sebin. Bajo la tierra, unos cuantos guardias del
pueblo hacían su trabajo en los espacios del metro. Pero no hubo explicaciones.
¿Qué había pasado? ¿Una persecución? ¿Un robo o secuestro frustrado? Lisbe me
dijo que ese sitio era muy concurrido, que las varias paradas del transporte
público atraen siempre a mucha gente. ¿Cuál había sido la intención del que
lanzó esas ráfagas de tiros al aire? A esa hora ya el presidente Maduro hablaba
en cadena nacional y el país esperaba los anuncios sobre el sacudón. Montados
en la camioneta, un señor que escuchó parte de nuestras palabras dijo algo así
como “esa es la seguridad que nos da este Gobierno”.
Ahí mismo Lisbe y yo caímos en cuenta: más de la guerra
psicológica, de la estrategia del miedo. La gente que llega cansada a esa parte
de Plaza Venezuela a hacer la cola para subir a los altos mirandinos y todas
las familias que viven alrededor, aunque no todos, automáticamente asocia la
cadena nacional con los tiros, los cambios anunciados con incertidumbre, al
Gobierno con la “inseguridad”. Me pregunté: ¿Será que el psiquiatra amigo del
poeta Romero tiene razón?
@maurogonzag
sábado, 31 de mayo de 2014
La historia del fútbol: el triste viaje del placer al deber
La frase la tomamos de la cuarta edición ampliada del libro El fútbol a sol y sombra,
del conocido escritor nuestroamericano y apasionado del fútbol, Eduardo
Galeano. Se trata de un extraordinario conjunto de textos breves y
magistrales en los que aquel recuerda anécdotas, personajes y figuras,
sus proezas durante partidos memorables y hasta el contexto histórico de
cada torneo mundial, desde el primero del 30 del siglo XX hasta el
último de Sudáfrica 2010.A poco más de dos semanas para el inicio de este nuevo carnaval futbolístico, conviene detenernos en la reflexión que hace el escritor uruguayo sobre la contemporaneidad del “deporte rey”. ¿Qué está en el centro de la discusión? Por supuesto que es el capitalismo y su capacidad de mercantilizarlo todo, insuflando con su proterva esencia todo aquello en lo que posa su implacable mira. A decir de Galeano, el fútbol se ha venido desencantando por cortesía de la maquinaria mafiosa sedienta de lucro:
“A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí. En este mundo del fin de siglo (Más aún, adentrados en el nuevo siglo), el fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable”.
Hoy por hoy, no hay duda de que el fútbol se ha convertido en el gran circo romano en pleno siglo XXI, y que lo que se avecina es la más depurada y perfecta fiesta del consumismo y el lucro degenerados. Agrega Galeano:
“El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue.”
Para el escritor, detrás del fútbol profesional existe una tecnocracia (peligrosa tribu reptiliana que en cada lugar al que llega pretende adaptarlo todo a sus caros intereses), que ha venido imponiendo “un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, prohíbe la osadía y atrofia la fantasía”. Hoy, en la segunda década del siglo XXI, esta verdad se ha amplificado hasta unos niveles de locura que hacen pensar que el dilecto discípulo del balompié no colocará esta vez en la puerta de su casa el acostumbrado cartel que reza “cerrado por fútbol”.
Afortunadamente, en medio del fastuoso circo neo romano de los grandes estadios y de las más grandes aún orgías publicitarias, se alza de cuando en vez “algún descarado carasucia que se sale del libreto… y ejecuta hermosos gambeteos y le devuelve la alegría a los campos, deleitando a millones de personas en su osada ejecución de la “prohibida aventura de la libertad”.
El libro, por cierto, puedes descargarlo, AQUÍ.
PoderenlaRed.com
sábado, 18 de enero de 2014
“Un burgués es un personaje infernal, y su moral es la moral de Lucifer”
Si cultura es “el modo de organización de la utilización de los valores de uso”, como afirmó Samir Amin, entonces en una sociedad capitalista, y como tal basada en los valores de cambio, no puede haber otra cosa que Contracultura.
Tal es parte de la tesis de Ludovico Silva en su ensayo Contracultura, del cual extraemos la frase que presentamos hoy para ustedes, con la que el escritor ilustra e interpreta el “satanismo” de Charles Baudelaire, poeta al que considera como “el más puro representante” de lo que ha llamado “Contracultura”. Aquí puede notarse la dialéctica que plantea Ludovico con la categoría: contracultura es lo que impera en la sociedad capitalista basada en valores de cambio, pero contracultura es también la cultura genuina que quiere dejar de ser ideología.
Silva destaca a Baudelaire como uno de los casos más ejemplares del artista que no se identifica con su ciudad, cosa que no ocurría en sociedades de otras épocas, no basadas en el valor de cambio. Es el artista en la nueva situación postindustrial, por lo cual Ludovico lo califica como el “poeta de la modernidad”. Apoyado en Friedrich, Silva dice que el francés “resumió en sí todas las miserias y esplendores de la Revolución industrial.
De ahí su satanismo. Si la vieja sociedad pre moderna había sido teocrática, la moderna sociedad capitalista es “profundamente satánica”. El satanismo de Baudelaire es, entonces, el satanismo de la modernidad. El poeta era creyente, y siempre se refirió a Dios y a las religiones con respeto. No perdonaba, eso sí, el “ardor satánico de los modernos capitalistas”.
Así, tenemos que para Baudelaire, un burgués de mediados del siglo XIX era un personaje infernal, lo que es decir un burgués clásico, de aquellos que nacieron de la primigenia Revolución de la máquina de vapor, las hilanderas y el ferrocarril. Hoy, a siglo y medio de la muerte del poeta, nos preguntamos ¿Que escribiría Baudelaire del burgués especulador y parásito de la Venezuela rentista pre-industrial del siglo XXI? ¿Difícil de imaginar?
* Publicado el 15 de enero en PoderenlaRed.com en la sección "Frases para la historia"
@maurogonzag
Tal es parte de la tesis de Ludovico Silva en su ensayo Contracultura, del cual extraemos la frase que presentamos hoy para ustedes, con la que el escritor ilustra e interpreta el “satanismo” de Charles Baudelaire, poeta al que considera como “el más puro representante” de lo que ha llamado “Contracultura”. Aquí puede notarse la dialéctica que plantea Ludovico con la categoría: contracultura es lo que impera en la sociedad capitalista basada en valores de cambio, pero contracultura es también la cultura genuina que quiere dejar de ser ideología.
Silva destaca a Baudelaire como uno de los casos más ejemplares del artista que no se identifica con su ciudad, cosa que no ocurría en sociedades de otras épocas, no basadas en el valor de cambio. Es el artista en la nueva situación postindustrial, por lo cual Ludovico lo califica como el “poeta de la modernidad”. Apoyado en Friedrich, Silva dice que el francés “resumió en sí todas las miserias y esplendores de la Revolución industrial.
De ahí su satanismo. Si la vieja sociedad pre moderna había sido teocrática, la moderna sociedad capitalista es “profundamente satánica”. El satanismo de Baudelaire es, entonces, el satanismo de la modernidad. El poeta era creyente, y siempre se refirió a Dios y a las religiones con respeto. No perdonaba, eso sí, el “ardor satánico de los modernos capitalistas”.
Así, tenemos que para Baudelaire, un burgués de mediados del siglo XIX era un personaje infernal, lo que es decir un burgués clásico, de aquellos que nacieron de la primigenia Revolución de la máquina de vapor, las hilanderas y el ferrocarril. Hoy, a siglo y medio de la muerte del poeta, nos preguntamos ¿Que escribiría Baudelaire del burgués especulador y parásito de la Venezuela rentista pre-industrial del siglo XXI? ¿Difícil de imaginar?
* Publicado el 15 de enero en PoderenlaRed.com en la sección "Frases para la historia"
@maurogonzag
domingo, 28 de julio de 2013
Crónicas de Buenos Aires reciben el Premio Nacional Stefanía Mosca
Este sábado, en el marco de la inauguración oficial de la IV Feria del Libro de Caracas se realizó la entrega del Premio Nacional de Literatura Stefanía Mosca, el cual contó entre sus ganadores al director del proyecto comunicacional PoderenlaRed.com, también gestor de este humilde blog.
Desde horas de la mañana, la trova del cantautor Fernando Mosquera fue aglutinando al público en los espacios de la sala Hugo Chávez, espacio de bienvenida para el público asistente a la nueva fiesta del libro, dispuesta en el centro de la Plaza de los Museos y que fue el escenario para la entrega del importante galardón literario, en su edición 2013.
Ya en pleno mediodía, acompañados de malabaristas, zanqueros y al ritmo de la zamba, el presidente de Fundarte, Freddy Ñañez, el ministro para la comunicación y la información, Ernesto Villegas y el Alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, hicieron su aparición en la plaza luego de hacer el recorrido inaugural por una feria que se extiende a lo largo del parque Luis Mariano Rivera (Los Caobos).
El trovador terminaba la limpia interpretación de “Yolanda”, de Pablo Milanés, cuando las autoridades llegaron a la tarima central, momento en el que se inició la entrega de los galardones. Doris Poreda fue la ganadora en narrativa con El paraíso prestado; Álbum de mar, de Arnaldo Jiménez, fue el galardonado en poesía; Criollos y afrancesados, de Mariano Nava fue el ensayo ganador, y las Crónicas de la ciudad del bajo (Relatos desde Buenos Aires), de Amaury González Vilera, se alzó ganadora en el género crónica.
También fueron otorgadas dos menciones especiales. Con la primera, se reconoció la narrativa de Juan Medina plasmada en su obra Por un leve temblor; la otra correspondió a la poesía de Jason Maldonado y su Bestiario mecánico del exilio.
“Nuestro premio de literatura Stefanía Mosca ha sido un premio que surgió del dolor de la muerte de nuestra hermana Stefania Mosca, la gran narradora, la gran ensayista, la gran cronista y me llenó de orgullo y satisfacción pasar por el Fondo Editorial Fundarte y encontrar un stand solo para aquellos que han resultado triunfadores en el premio, por cierto me leí todos los libros”, dijo Rodríguez, reconocido lector, quién felicitó a los ganadores y comentó el contenido de sus obras.
Por su parte, el ministro Villegas destacó los impresionantes resultados del proceso de democratización del libro y la lectura, como otro de los legados del Comandante Chávez, “La Revolución Bolivariana ha puesto a leer a millones, no solamente a través de la Misión Robinson que le abrió la luz de la lectura y la escritura a miles de compatriotas; sino que también aquellos que ya sabíamos leer y escribir nos ha abierto las veredas por los cuales transitar en ese magnífico mundo que es la literatura”.
Sobre las Crónicas de la ciudad del bajo, Rodríguez destacó la mezcla de ficción y realidad lograda por el autor, además de algunos pasajes “subidos de tono”, todo lo cual hace muy interesante la lectura de las crónicas.
Esta IV edición de la Feria del Libro de Caracas está enmarcada en el aniversario 446 de la ciudad de Caracas, tiene a Orlando Araujo como escritor homenajeado y está dedicada a los niños. Para el alcalde Rodríguez, el que la feria esté dedicada a los niños hace de ella “la más peligrosa” de todas, porque “al estar dedicada a los niños, la convertimos en un verdadero ejército de ternura, en un verdadero ejército de paz, en un verdadero ejército que nos garantice la hermandad, la generosidad, la vida, a todas y a todos frente a la oscuridad, frente a la ignominia”.
Así fue oficialmente inaugurada la IV Feria del Libro de Caracas, que junto con la Feria Internacional del Libro de Venezuela, realizada el pasado mes de marzo, se convierte en una de las más importantes fiestas del libro del país. La feria estará desplegada hasta el 4 de agosto, por lo que la invitación es a que nadie en la ciudad se quede sin visitarla.
Publicado hoy en PoderenlaRed.com
Desde horas de la mañana, la trova del cantautor Fernando Mosquera fue aglutinando al público en los espacios de la sala Hugo Chávez, espacio de bienvenida para el público asistente a la nueva fiesta del libro, dispuesta en el centro de la Plaza de los Museos y que fue el escenario para la entrega del importante galardón literario, en su edición 2013.
Ya en pleno mediodía, acompañados de malabaristas, zanqueros y al ritmo de la zamba, el presidente de Fundarte, Freddy Ñañez, el ministro para la comunicación y la información, Ernesto Villegas y el Alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, hicieron su aparición en la plaza luego de hacer el recorrido inaugural por una feria que se extiende a lo largo del parque Luis Mariano Rivera (Los Caobos).
El trovador terminaba la limpia interpretación de “Yolanda”, de Pablo Milanés, cuando las autoridades llegaron a la tarima central, momento en el que se inició la entrega de los galardones. Doris Poreda fue la ganadora en narrativa con El paraíso prestado; Álbum de mar, de Arnaldo Jiménez, fue el galardonado en poesía; Criollos y afrancesados, de Mariano Nava fue el ensayo ganador, y las Crónicas de la ciudad del bajo (Relatos desde Buenos Aires), de Amaury González Vilera, se alzó ganadora en el género crónica.
También fueron otorgadas dos menciones especiales. Con la primera, se reconoció la narrativa de Juan Medina plasmada en su obra Por un leve temblor; la otra correspondió a la poesía de Jason Maldonado y su Bestiario mecánico del exilio.
“Nuestro premio de literatura Stefanía Mosca ha sido un premio que surgió del dolor de la muerte de nuestra hermana Stefania Mosca, la gran narradora, la gran ensayista, la gran cronista y me llenó de orgullo y satisfacción pasar por el Fondo Editorial Fundarte y encontrar un stand solo para aquellos que han resultado triunfadores en el premio, por cierto me leí todos los libros”, dijo Rodríguez, reconocido lector, quién felicitó a los ganadores y comentó el contenido de sus obras.
Por su parte, el ministro Villegas destacó los impresionantes resultados del proceso de democratización del libro y la lectura, como otro de los legados del Comandante Chávez, “La Revolución Bolivariana ha puesto a leer a millones, no solamente a través de la Misión Robinson que le abrió la luz de la lectura y la escritura a miles de compatriotas; sino que también aquellos que ya sabíamos leer y escribir nos ha abierto las veredas por los cuales transitar en ese magnífico mundo que es la literatura”.
Sobre las Crónicas de la ciudad del bajo, Rodríguez destacó la mezcla de ficción y realidad lograda por el autor, además de algunos pasajes “subidos de tono”, todo lo cual hace muy interesante la lectura de las crónicas.
Esta IV edición de la Feria del Libro de Caracas está enmarcada en el aniversario 446 de la ciudad de Caracas, tiene a Orlando Araujo como escritor homenajeado y está dedicada a los niños. Para el alcalde Rodríguez, el que la feria esté dedicada a los niños hace de ella “la más peligrosa” de todas, porque “al estar dedicada a los niños, la convertimos en un verdadero ejército de ternura, en un verdadero ejército de paz, en un verdadero ejército que nos garantice la hermandad, la generosidad, la vida, a todas y a todos frente a la oscuridad, frente a la ignominia”.
Así fue oficialmente inaugurada la IV Feria del Libro de Caracas, que junto con la Feria Internacional del Libro de Venezuela, realizada el pasado mes de marzo, se convierte en una de las más importantes fiestas del libro del país. La feria estará desplegada hasta el 4 de agosto, por lo que la invitación es a que nadie en la ciudad se quede sin visitarla.
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domingo, 30 de enero de 2011
Amor a la lectura, Ludovico Silva y la Revolución cultural
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| Ludovico Silva |
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